EL RÍO ALBERCHE Y LAS FUENTES

 

El río Alberche rodea el término municipal de Villa del Prado por el este y el sur separándolo de la provincia de Toledo. Este río nace en la vertiente septentrional de la Sierra de Gredos, atraviesa la provincia de Ávila, entra en Madrid, para internarse en la provincia de Toledo, y después de recorrer 177 kilómetros desemboca en el Tajo, cerca de Talavera de la Reina.

 

 El río Alberche, además de ser un elemento fundamental en la economía de la localidad (su aporte de agua es vital para el mantenimiento de la huerta pradeña) es con sus playas, una de las opciones de entretenimiento más refrescantes en los meses estivales.

 En sus márgenes encontramos gran variedad de especies con extensos bosques de alisos, álamos negros, fresnos, sauces, carrizos y espadañas.

 Ocasionalmente y debido a sus crecidas, el río Alberche inunda parcialmente la Ermita de Nuestra Señora de la Poveda situada en las proximidades. Se dice entonces que el río visita a la Virgen ya que fue en sus aguas donde apareció flotando la imagen que hoy se conserva en la ermita.

 Además del río, Villa del Prado goza de abundantes fuentes o manantiales como Valdegatos, El Liseo, Picañejo, El Rehoyo, el Turco, la Florida, Pelegrín y Charco Frío.

 

Mapa de la Ruta de las Fuentes

 

FUENTE DE “EL GURUGÚ”

 

Gurugú 

Para acceder a esta fuente, debemos tomar el camino que asciende desde la rotonda próxima al Polígono Industrial hasta el Parque Forestal Recreativo “El Gurugú”.

Este parque que consta de 9,40 hectáreas de superficie, se acondicionó en 1977 y cuenta con diversas sendas señalizadas, bancos, mesas y juegos infantiles. Es un espacio familiar donde pasar un buen día de descanso, disfrutando de la naturaleza y el campo.

Desde “El Gurugú” se tiene algunas de las mejores vistas, no sólo de Villa del Prado, también de una amplia zona del valle que rodea al Alberche, en la parte de su recorrido que forma frontera natural entre las provincias de Madrid y Toledo.

Dentro de este parque, por la senda que se nos ofrece a mano derecha, llegamos hasta una pequeña fuente, conocida como la Fuente del Tío Alicáncano, hoy en el olvido de muchos pradeños porque en su día no era pública. Era de uso particular del guarda de la finca para el riego del huerto de su propiedad. El agua que manaba se recogía en un pequeño aljibe abierto y situado unos pocos metros más debajo de la propia fuente.

Hoy se ha acondicionado una nueva fuente en la entrada del parque, que es de agua potable siendo la única fuente que tiene el agua tratada.

 

FUENTE DE “LA REGUERA”

 

La Reguera

 

Esta fuente se construyó alrededor de 1750.

Está situada al final de la calle Cristo de la Sangre, cercana a la ermita del mismo nombre.

La fuente tiene una forma muy particular, varias losas de granito forman una estructura de dolmen con una abertura en forma de arco por la que se puede acceder al agua que mana de su interior.

 

 

 

 

FUENTE DE “EL LISEO”

El Liseo 

Está situada en una pequeña zona ajardinada junto a la avenida de la Piscina.

Se accede a la misma tras bajar un corto tramo de escalones de piedra.

Después de refrescarnos podemos descansar en alguno de los bancos a la sombra de los árboles del pequeño parque.

Ha sido una fuente muy utilizada cuando no había agua corriente en las casas.

Los más viejos aún recuerdan a las mozas acudiendo con sus cántaros apoyados en las caderas y a los mozos con sus caballerías aparejadas con sus aguaderas de cuatro cántaros, cruzando risas y requiebros por el camino.

 

FUENTE DE “PICAÑEJO”

 

Picañejo 

Es una de las fuentes más antiguas del municipio. Su origen se asocia al de un puente cercano que según algunos es de origen romano.

Lo que sí se puede afirmar es que la antigüedad de la fuente es anterior al surgimiento del actual Villa del Prado.

Hay varias curiosidades en torno a esta fuente. Una era la norma por la que se prohibía coger agua con caballería, solamente se podía llevar lo que cada persona pudiera portar, un cántaro o botijo en cada mano.

Y otra, las marcas de cantero que se pueden ver en las piedras que forman la cornisa de la parte superior de la fuente, marcas muy habituales en piedras de edificios más importantes como la Iglesia Santiago Apóstol, pero tan extrañas en esta construcción que es de importancia menor y que pudiera estar relacionado con un origen desconocido como parte integrante de otra de mayor relevancia.

Del gran uso de esta fuente, den fe las marcas que se conservan en la piedra de haber apoyado los cántaros llenos de agua en el mismo sitio, día tras día, viaje tras viaje.

 

FUENTE DE “EL REHOYO”

El Rehoyo

 

Está situada a unos dos kilómetros del pueblo, al borde del arroyo de los Parrales.

Después de ser una de las más utilizadas por el buen sabor de su agua, dejó de utilizarse hace algunas décadas. Este abandono llevó al derrumbe de una parte de su estructura.

Afortunadamente en 2010 ha sido totalmente restaurada, recuperando su frontal de piedra con una apertura cuadrangular, a través de la cual se recoge el agua que conserva su sabor de antaño, aunque no está tratada.

La particularidad de esta fuente es que se encuentra en un hondo, al cual se baja por cualquiera de los dos tramos de escaleras laterales.

Se ha conservado también una inscripción que hay en la pared que la separa del arroyo, en la que figura la fecha de 1908, junto con las iniciales “E.V.”, aunque no se sabe si corresponde con el año de su construcción o con alguna reforma.

Como muestra de su popularidad tenemos una antigua coplilla pradeña que la menciona en sus estrofas:

“Ya no va la niña a por agua a la fuente, ya no va la niña ya no va la gente,

Ya no va la niña a por agua al Rehoyo, ya no va la niña ya no tiene novio.”

 

FUENTE DE “LA POVEDA”

 

La Poveda

 

Está situada en un envidiable entorno natural junto al río Alberche y la ermita de la Poveda de la que toma su nombre.

Se encuentra a unos cinco kilómetros del pueblo y se llega por un camino rural que en su día fue la plataforma de las vías del tren de la línea Madrid-Almorox.

En un principio existía únicamente un pozo del que los vecinos sacaban agua en los días de fiesta, como hacían en la romería que se celebra el día de la festividad de la patrona, la Virgen de la Poveda, el 8 de septiembre.

La fuente se construyó durante las obras de restauración de la ermita, junto al pozo que aún se conserva. Con ello se facilitó el acceso al agua al gran número de personas que visitan la ermita y las amplias zonas de baño del río Alberche que se encuentra a pocos metros.

 

FUENTE DE “LOS CAÑOS”

Los Caños

 

Ha sido siempre muy apreciada por todos los vecinos por la gran calidad de sus aguas y muy utilizada por su situación dentro del casco urbano.

Ya en 1724 se instalaron las cañerías, hay constancia de nuevas obras en la misma en 1823 y de su última reedificación en 1862 da testimonio la inscripción que podemos leer en la parte central.

Hoy en día la fuente está rodeada de un pequeño parque con bancos y árboles que prestan su sombra para que los visitantes descansen y disfruten de la tranquilidad que rodea a nuestro pueblo.

En la imagen de esta fuente destacan las cabezas de los leones de hierro fundido por cuyas bocas brota el agua.

Existe una curiosa anécdota sobre esta fuente. Fue en 1737, concretamente el 1 de noviembre, durante una visita que realizó al pueblo la duquesa del Infantado, cuando se echaron 12 arrobas de vino en el depósito de la fuente para que corriera éste en lugar del agua y los vecinos pudieran beber gratis.

Ruta